Muy bien puede suceder que una mujer sienta amistad por un hombre; mas para mantenerla es preciso el concurso de una pequeña antipatía física.


Johann Wolfgang von Goethe

El sábado por la noche me invitaron a la celebración el primer aniversario de la librería más neoyorquina de mi ciudad y, como últimamente tengo menos vida social que una seta, allí que me fui a tomarme una copita de MUMM (por cierto delicioso) y unos bombones… todo muy estiloso. Había quedado con mis amigas sevillanas. Después de la cuarta copa y el tercer bombón salió el tema, encendido por la moda reciente entre algunos de mis amigos y conocidos: ¿es posible la amistad entre un hombre un una mujer?

La respuesta inicial de mis amigas, que son muy progres, fue un SÍ rotundo. Sin embargo el único hombre de la reunión respondió que eso sólo era posible si el hombre era gay…

Sorprendida por la rotundidad de las afirmaciones, yo, que siempre le doy a las cosas varias vueltas, lo veía de forma más compleja.

Mi visión era diferente dependiendo del supuesto inicial. No es lo mismo hablar de “amistad” con alguien con quien nunca te has acostado, que hablar de “amistad” con un ex reciente, que con un “ex” de hace mil años al que te vuelves a encontrar, que con alguien con quién sólo te has acostado alguna vez.

PRIMER SUPUESTO: lo que yo llamo “amistad” y que no tiene por qué ser diferente entre personas de sexo opuesto. Hombre y mujer que nunca han tenido ningún tipo de implicación sexual. No hablo de sentimental, evidentemente sentimental la hay, un amigo es alguien a quien quieres. Puedes quedar con ellos sin necesidad de arreglarte y hasta me dejo las gafas puestas, puedo hablar con ellos sin medir mis palabras…. En este punto el cromosoma XY del grupo me interrumpe: “y él estará pensando en colártela al menor descuido y si se da la ocasión lo intentará…”

SEGUNDO SUPUESTO: los “ex” de verdad. Te tiras un montón de tiempo con un tío, te separas porque la cosa no funciona, porque te ha puesto los cuernos, porque se los has puesto tú y se ha enterado… básicamente esos son los motivos, si bien el primero incluye los dos anteriores. El caso es que ya no le soportas o él no te soporta a ti. Como por arte de magia, después de todos los follones legales (sobre todo si hay niños) sois los mejores amigos del mundo, te llama a todas horas, quedas con él para ir al cine, le cuentas tus cosas????????????? Por favor, estas relaciones me dan ganas de vomitar…. Sencillamente no me las creo… será porque esos ex siempre se muestran así de melosos justo cuando empiezas a rehacer tu vida. Cuando una relación se rompe en el 99% de los casos hay alguien que pierde el partido lo que implica que es imposible volver a relacionarte con esa persona en plano de igualdad.

Respuesta de mis amigas: eso es una tontería, somos civilizados, se puede ser “amigo y sólo amigo de tu ex”. El cromosoma XY: “y un mojón, seguro que él quiere un polvo sin complicaciones y ella se está montando películas “volver a empezar”.

TERCER SUPUESTO: el “ex” lejano, aquí lo tengo menos claro, depende del tipo de relación que tuvieses con él, la edad y el tiempo que haga. En principio yo soy de las que acaba las historias para siempre y cierra capítulos del todo. Un ex de juventud es ahora otra persona, probablemente no tenga nada que ver con la persona que tú conociste, en ese caso es posible la amistad porque pasaría a ser del tipo “primer supuesto”. Ahora, en el momento que por nostalgia, debilidad, por aprobar asignaturas pendientes te acuestes con él la has cagado…. “¿y tú no puedes ser sólo amiga después de haberte acostado con él?” (mi amiga N)… Pues mira no…. Yo seré muy primitiva, pero yo a eso le llamo aventura, amante, rollo… pero amigo NO.

El cromosoma XY a la sexta copa de MUMM… “que no, que el tío sólo querrá colártela en recuerdo de los viejos tiempos…. Hacedme caso, amigo sólo es posible si es gay”.