“Ohmmmmmmm, soy una persona desgraciada porque a mis “taitantos” todavía no me dado cuenta de lo que soy y lo que puedo conseguir con sólo desearlo. Vivo una vida mediocre rodeada de mediocres y además es culpa mía. Para solucionarlo sólo necesito una palabra mágica: COACH”.

Me cago en la leche!!!!!!!…. Entre alucinada, asustada y abducida salí el jueves por la noche de un evento al que me habían invitado (no queráis saber cómo llegué hasta allí, compromisos sociales) una amiga (que amiga es, porque vaya rollo que se tragó)… y después del fregoteo de cerebro que intentaron hacernos nos metimos en la tasca más cercana a bebernos una botella de vino y a comentar la jugada.

Era la presentación de unas jornadas (2 días de encierro, ni más ni menos) que prometían cambiar el rumbo de tu vida. Yo estas cosas, como que me dan un poco de grima y las palabras “coach”, “líder”, “motivación”… me dan un yuyu, es más cuando asistía a mis clases de Gestión de RRHH en la Uni, me descojonaba con este tipo de cosas….

La cita en un hotel elegante, con un gancho atractivo: la presentación la haría un famoso a nivel nacional, muy guapetón él…., que era amiguete del valedor del evento. La intuición me decía que, al menos, después nos darían algunos canapés…. Así que siguiendo el consejo del orador traté de “visualizar”, los canapés que era mi objetivo a lograr más inmediato porque tenía un hambre…!!!!!.

Empezó la presentación…. Luces, sonido (parecía que estuviese en una discoteca) y el tipo repetía una y otra vez que su había descubierto que su “misión” era ayudar a los demás a obtener el éxito en lo que se propusieran en sus vidas!!!!!!!!!

- Tiene usted un trabajo de mierda por el que le pagan una basura, a pesar de haber estado toda la vida estudiando…. Es culpa suya, yo le puedo enseñar a cambiar su vida.

- Su relación de pareja se va al carajo, su pareja le pone los cuernos tanto que se queda enganchado a las puertas…. Es culpa suya, yo le puedo enseñar a cambiar su vida.

- Su hijo es un cabrón, egoísta, drogadicto, delincuente que le amarga la vida… Es culpa suya yo le puedo enseñar a cambiar su vida.

- Otros ya lo han conseguido, han superado sus miedos (¿de qué miedos hablará … la niña del Exorcista, Chucky, el payaso de It…?)

Más luces, y música estridente y una foto del colega haciendo como que boxea... “vivirá una experiencia única, su vida ya no será la misma después (…de haberme soltado la pasta gansa del curso)”

Y para finalizar, nos pasan el papelito para que nos apuntemos…. Miro hacia atrás y ni rastro de los canapés…. Hay que salir de aquí volando, no vaya a ser que mi neurona llena de mediocridad se impregne de tanto potencial y reviente de la emoción. Como si hubiéramos robado el proyector nos escabullimos por la escalera y sin decir ni una palabra, ya en la calle nos miramos, sintiéndonos seguras….

- “Tía ¡qué miedo!”.

- Anda, vamos que te invito a un vino… ¡qué te lo has ganado!.